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Habrá Universidad de la Seguridad Pública. Y las grillas contra el Toño Astiazarán

Habrá Universidad de la Seguridad Pública. Y las grillas contra el Toño Astiazarán

Por Arturo Soto Mungia

Publicamos ayer una columna escrita hace 18 años, aludiendo al tema de la seguridad pública en Sonora, que suscitó varios comentarios y una que otra mentada, básicamente porque tocaba el espinoso caso de la corrupción y la falta de profesionalización de los cuerpos policiacos, un mal ancestral al que sucesivas administraciones de diverso signo partidista no le han encontrado el remedio.

La escalada de violencia que se registra a nivel nacional y de la que Sonora no está exenta así lo confirma. El crimen organizado ha acrecentado su poder económico y de fuego a tal grado que en algunas regiones le disputa al Estado mexicano el control del territorio en ciertas regiones, impone reglas y condiciones, y en no pocas ocasiones parece rebasar la capacidad de contención y respuesta institucional.

Sin embargo, sería injusto no reconocer los esfuerzos que se están haciendo desde el ámbito gubernamental para salir de esta espiral de violencia que comenzó hace muchos años y que parece no tener fin.

Ayer, el gobernador Alfonso Durazo Montaño presidió la graduación de la generación Gamma del Instituto Superior de Seguridad Pública del Estado y firmó un decreto para convertir a esta institución en la Universidad de la Seguridad Pública, cuya misión es precisamente avanzar en la profesionalización de la labor policial, sin la cual estaríamos condenados a sufrir hasta el infinito las devastadoras consecuencias del poder corruptor del crimen organizado.

En la nueva Universidad de la Seguridad Pública se ofrecerán dos licenciaturas, una en Derecho Policial y otra en Inteligencia e Investigación Policial. Habrá además una maestría en Seguridad Pública y un doctorado en Seguridad Ciudadana, y se impartirán seis especialidades: Instructor K-9 en detección de drogas; Inteligencia y contrainteligencia; Ciberinteligencia, Seguridad y Protección a Personas e Instalaciones; Liderazgo policial y Proximidad policial.

La generación Gamma está integrada por 120 nuevos elementos (43% mujeres) que se integrarán a las filas de la policía estatal, donde los criterios para ascensos y cargos directivos ya no tendrán que ver con amiguismos, compadrazgos o complicidades, sino con la especialización y el desarrollo académico.

Un dato interesante es que este año se incorporaron a las filas de la policía estatal 500 nuevos agentes, lo que significa incrementar a mil 500 elementos la fuerza de las corporaciones estatales.

Paso a paso, pero ahí va.

 

II

Se puso bueno el debate en la Mesa de Análisis del informativo Sonora en red que se transmite por el 93.3 FM, TV Azteca Tucson y sus plataformas digitales, al abordar en uno de sus segmentos el desempeño del alcalde de Hermosillo, Antonio Astiazarán y su gabinete.

Desde luego, hubo opiniones encontradas, porque al hacer ese análisis necesariamente se requieren al menos un par de referencias que permitan ubicarlo en su contexto.

La primera de ellas tiene que ver con la política presupuestal del gobierno federal que redujo drásticamente partidas, fondos y bolsas; eliminó fideicomisos y privilegia ante todo los recursos destinados a programas sociales obligando a los alcaldes y alcaldesas a rascarse con sus propias uñas, echarle creatividad y relanzar sus capacidades de gestión para poder hacer frente a las exigencias ciudadanas.

En este sentido vale la pena echar una mirada al resto de los ayuntamientos sonorenses para tener un punto de referencia sobre cómo les está yendo y de qué manera sus alcaldes y alcaldesas asumen los retos de gobernar sus municipios.

Y a la hora de los contrastes, Hermosillo es el que sale mejor librado de todos.

La pregunta obligada, cuando se observa por ejemplo el deterioro de la infraestructura urbana en general, y en particular el caso de las vialidades en Hermosillo es ¿Cómo estarán los otros?

La respuesta, aunque no sirva de consuelo pasa por admitir que lamentablemente están más jodidos.

Si hay un municipio donde se nota que le están invirtiendo grandes cantidades de dinero a la reparación de calles, avenidas, parques y jardines, así como es seguridad pública (220 patrullas eléctricas nuevas y otras tantas motocicletas) y servicios como el de recolección de basura (acaban de entregar 25 camiones nuevos) ese es Hermosillo.

La capital de Sonora está muy lejos de presentar los niveles de violencia criminal que sacuden a otros municipios y que nos han dejado estampas desgarradoras que rayan en el horror, y donde los enfrentamientos armados, las ejecuciones y las víctimas colaterales son ya parte de una cotidianidad que ha sumido a sus poblaciones en el temor y la zozobra.

Es claro que Hermosillo no pasa por sus mejores momentos, pero sería mezquino no reconocer que el alcalde ha sido el más proactivo a la hora de gestionar recursos, aplicarlos en obras concertadas con la ciudadanía, mantener la gobernabilidad y sobre todo, aplicarse en su propia agenda sin tirarse al piso con el sobado argumento del cochinero que dejaron las administraciones anteriores. Y conste que elementos para fundamentarlo, tiene a pasto.

Aquí es donde se puso bueno el asunto, porque es evidente que Antonio Astiazarán es un político profesional y como tal, tiene legítimas aspiraciones de aparecer en las boletas electorales en 2024. Algunos dicen que va por la reelección, otros que buscará un escaño en el Senado. Cualquiera que sea el caso, su administración está siendo observada con lupa por sus adversarios y hay quien sostiene que el actual conflicto con los jubilados y pensionados tiene como objetivo abrirle un flanco por el cual atacarle.

A reserva de lo que la analítica lectora, el grillísimo lector opinen, creo que hoy por hoy, el alcalde de Hermosillo es la figura más relevante en las filas de la oposición a la aplanadora guinda y sería un hueso duro de roer en la próxima competencia electoral.

No es gratuito ni casual, entonces, que se busque desde ahora minar su trabajo y el de su gabinete sobre el que por cierto, al menos yo no he detectado intenciones de modificar.

El Toño Astiazarán es, sin embargo, una liebre muy lampareada y no se enzarza fácilmente en grillas estériles. De hecho, parece empeñado en imprimir su sello personal al ejercicio de gobierno, montado sobre un tema que sin duda está en la agenda global: el de las energías limpias y el desarrollo sostenible como ejes de las políticas públicas.

Y en ese rubro se acaba de anotar otro punto al conseguir que Hermosillo fuera incluido entre las únicas cinco ciudades mexicanas que recibirán apoyos para combatir el cambio climático mediante el programa Net Zero Cities.

Estos apoyos provienen de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, que tiene un proyecto llamado México Partnership for Net Zero, en cuya presentación participó como orador el alcalde de Hermosillo.

El propósito de esta iniciativa es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero implementando medidas de eficiencia energética. Las ciudades seleccionadas para recibir apoyos de la citada agencia estadunidense son Hermosillo, Monterrey, Guadalajara, Ciudad de México y Mérida.

El Toño ya organizó recientemente en Hermosillo un foro internacional con esa agenda en el que participó el enviado especial de la Casa Blanca para asuntos del cambio climático, John Kerry, y en el foro que se llevó a cabo ayer en la capital de la República compartió espacios con el embajador de EEUU en México, Ken Salazar, funcionarios del gobierno estadunidense, representantes de universidades nacionales y extranjeras; organizaciones de la sociedad civil y personalidades comprometidas con los temas de la eficiencia energética, las energías renovables y el cambio climático, a los que el alcalde de Hermosillo les entiende bien.

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