La Cámara de Diputados aprobó dos dictámenes para modificar las monedas de 10 y 20 pesos en México, buscando mejorar la eficiencia monetaria y reducir costos de acuñación.
El primer dictamen estableció el lanzamiento de una nueva moneda de 20 pesos con diseño estandarizado. Esta moneda tendrá como imagen principal el templo de Kukulkán, en Chichén Itzá, e incluirá elementos de seguridad reforzada, como microtextos y una imagen latente del número 20.
La nueva moneda de 20 pesos mantendrá su forma dodecagonal y se distinguirá por un canto estriado discontinuo. Este diseño sustituirá al modelo conmemorativo que predominaba anteriormente en esta denominación.
Por otro lado, la reforma permitirá que el núcleo de la moneda de 10 pesos se fabrique con acero recubierto de níquel. Aunque su diseño y dimensiones no cambiarán, esta modificación busca una producción más económica y flexible.
El ajuste en la moneda de 10 pesos facilitará la integración de elementos de seguridad, como la firma electromagnética, lo que mejorará su seguridad y autenticidad.
«Estos cambios son un paso importante hacia un sistema monetario más eficiente y seguro», señalaron fuentes del Congreso.
La implementación de estas reformas representa un avance significativo en la modernización del sistema monetario mexicano, adaptándose a las necesidades actuales del mercado.











