El Gobierno de Claudia Sheinbaum autorizó una nueva generación de proyectos energéticos desarrollados entre empresas privadas y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), lo que representa un cambio respecto a la política aplicada durante el sexenio anterior.
La Secretaría de Energía avaló esta semana 37 proyectos impulsados por 31 desarrolladores privados, que sumarán 7 mil 411 megavatios de capacidad de generación al cierre de la actual administración federal.
De la capacidad autorizada, más de 6 mil 700 megavatios corresponderán a plantas fotovoltaicas y el resto a proyectos eólicos.
Esta decisión pone fin a un periodo de aproximadamente seis años en el que la inversión privada en generación eléctrica enfrentó restricciones.
Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se priorizó el fortalecimiento de empresas estatales, como CFE y Pemex, y se redujeron los espacios para la inversión privada.
En 2023, el Gobierno federal adquirió 13 plantas eléctricas de la empresa española Iberdrola por cerca de 6 mil 200 millones de dólares.
Aunque la administración de Sheinbaum promulgó nuevas leyes eléctricas en 2025 para fortalecer a la CFE, la estrategia actual permite asociaciones con empresas privadas.
La legislación vigente establece que la CFE debe mantener el control del 54 por ciento de la generación eléctrica nacional, mientras que el 46 por ciento puede estar en manos de particulares.










