La administración del expresidente Donald Trump emitió un memorándum que amplió los criterios médicos para negar el ingreso a Estados Unidos. Se incluyeron padecimientos como obesidad, cáncer, trastornos mentales y enfermedades crónico-degenerativas.
El documento, fechado el 6 de noviembre, estableció que las autoridades consulares deben evaluar si un solicitante podría representar una “carga pública”. Esto implica considerar la posibilidad de que requiera asistencia o beneficios del Estado en el futuro.
Además de las condiciones de salud, se considerará la edad y la probabilidad de dependencia económica como factores para negar una visa o residencia temporal. Esta política busca limitar el ingreso de personas que podrían necesitar apoyo estatal.
La medida generó preocupación en organizaciones médicas y de derechos civiles. Estas entidades acusaron al gobierno de Trump de utilizar criterios discriminatorios para restringir la inmigración, lo que podría afectar a muchos solicitantes.
La Kaiser Family Foundation (KFF), especializada en políticas de salud, calificó la iniciativa como parte de una “campaña divisiva y agresiva”. Esta campaña estaría orientada a restringir la entrada y permanencia de inmigrantes en Estados Unidos, según la KFF.
El endurecimiento de la política migratoria refleja un enfoque más estricto hacia la inmigración, priorizando la evaluación de la carga pública. Esto podría tener implicaciones significativas para quienes buscan ingresar al país.











