La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la Ley de Ingresos, actualmente en debate en el Senado, no contempla nuevos impuestos directos para los contribuyentes. El enfoque principal del gobierno será mejorar la recaudación fiscal, proyectando captar 400 mil millones de pesos adicionales mediante el combate a la corrupción y la evasión fiscal.
Sheinbaum explicó que la única modificación que impacta a un sector es la disposición que obliga a los bancos a dejar de deducir de impuestos los pagos que realizan por el Fobaproa.
Por otro lado, la mandataria mencionó un incremento al impuesto a las bebidas azucaradas, pero aclaró que esta medida no tiene un objetivo recaudatorio, sino que busca reducir el consumo de estos productos. «Eso lo pueden ahorrar si en vez de beber 30 refrescos al mes, consumen 29,» ejemplificó.
La estrategia de recaudación también incluye reforzar las acciones contra las empresas factureras y fortalecer las aduanas con la instalación de equipos de rayos X para una mayor verificación y reducir las prácticas de evasión fiscal.











