El Senado de la República aprobó la reforma constitucional de No Reelección y No al Nepotismo. Esta iniciativa, enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum, busca fortalecer la democracia y asegurar la equidad en los procesos electorales.
El senador Heriberto Aguilar Castillo destacó que la reforma responde a los principios maderistas de la Cuarta Transformación, reafirmando que el poder debe servir al pueblo y no a la ambición personal.
Recordó que la reforma de 2014 permitió la reelección consecutiva de diputados y autoridades locales, lo cual será revertido con la nueva normativa a partir de 2030, prohibiendo la reelección inmediata en diversos cargos.
La reforma también prohíbe el nepotismo electoral, evitando que personas con vínculos familiares con funcionarios en funciones puedan postularse para el mismo cargo en la elección siguiente. Esta medida busca erradicar el influyentismo y los pactos de poder.
Aguilar Castillo subrayó que la reforma termina con arreglos políticos que beneficiaban a cúpulas partidistas, como el Pacto por México, que facilitó la reelección legislativa y el control de candidaturas.
Con esta decisión, el Senado retoma el espíritu de la Constitución de 1917, aplicando el principio de sufragio efectivo, no reelección, a todos los cargos de elección popular, no solo a la Presidencia.
El senador concluyó que los cargos públicos no deben ser privilegios heredados, sino posiciones ocupadas por personas con talento y capacidad, fortaleciendo así la democracia y evitando intereses de grupo.











