El diputado federal Ramón Flores presentó una iniciativa para reformar la Constitución y reconocer a la naturaleza como sujeto de derechos en México.
La propuesta busca modificar diversos artículos constitucionales para establecer un marco jurídico que garantice la protección, conservación y restauración de los ecosistemas, superando la visión tradicional de la naturaleza como recurso explotable.
El documento señala que la iniciativa surge ante el deterioro ambiental, la pérdida de biodiversidad y los efectos del cambio climático, y plantea un cambio de paradigma que reconozca la interdependencia entre seres humanos y entorno.
El enfoque se inspira en modelos de países como Ecuador y Bolivia, donde estos principios ya forman parte de sus constituciones.
Entre los puntos centrales, se propone que el Estado y la sociedad sean responsables de garantizar un medio ambiente sano y la preservación de los ecosistemas, considerando que el bienestar humano depende de la salud del entorno natural.
El documento destaca que México, como uno de los países con mayor biodiversidad, enfrenta el reto de fortalecer su marco legal para proteger su patrimonio natural ante amenazas como la deforestación, la contaminación y la sobreexplotación.
La iniciativa plantea la necesidad de actualizar la Constitución ante los desafíos ambientales actuales y en un contexto donde la sostenibilidad y la protección ambiental han cobrado mayor relevancia en la agenda pública.










