La pirámide de Menkaure, la más pequeña y mejor conservada de las tres grandes estructuras de Giza, ha vuelto al centro de la atención arqueológica luego del descubrimiento de dos cavidades internas que podrían corresponder a una entrada desconocida.
El equipo del proyecto ScanPyramids, integrado por expertos de Egipto y Alemania, utilizó avanzadas herramientas de exploración para detectar las cámaras ocultas sin dañar la estructura. Las investigaciones se concentraron en la cara este, donde existe una franja de granito pulido de unos cuatro por seis metros que había intrigado a los arqueólogos durante décadas.
La similitud entre esa zona y la entrada principal del monumento llevó a los investigadores a reconsiderar la posibilidad de un acceso adicional, construido durante el reinado del faraón Menkaure, entre los años 2490 y 2472 a.C.
De confirmarse, el hallazgo podría ofrecer nueva información sobre las técnicas arquitectónicas y los rituales funerarios del Imperio Antiguo, además de abrir una nueva etapa en el estudio de las pirámides de Egipto.










