La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió la reforma a la Ley de Amparo, destacando su objetivo de agilizar y equilibrar el acceso a la justicia. Aseguró que no afecta la inversión ni los derechos ciudadanos.
Sheinbaum calificó de falsas las acusaciones de que la nueva legislación vulnera principios constitucionales. Según ella, no se viola la retroactividad ni se limita el derecho a ampararse, sino que se busca acabar con abusos y privilegios.
La mandataria explicó que la reforma impide el uso del amparo para evadir responsabilidades fiscales o judiciales, especialmente en casos de lavado de dinero o deudas alimentarias.
En respuesta a Fitch Ratings, que expresó preocupación por un posible aumento del riesgo regulatorio, Sheinbaum afirmó que no hay riesgo para la inversión. Aseguró que el cambio dará certeza jurídica a inversionistas y al pueblo.
Finalmente, subrayó que la nueva legislación fortalece el Estado de derecho y la confianza en las instituciones judiciales, evitando que intereses particulares frenen políticas públicas o decisiones de beneficio social.
Sheinbaum enfatizó que “no hay ningún riesgo para la inversión” y que el cambio “dará mayor certeza jurídica a los verdaderos inversionistas y al pueblo”, según sus declaraciones.











