El expresidente francés Nicolas Sarkozy recuperó su libertad tras tres semanas en prisión. El Tribunal de Apelación de París decretó su puesta en libertad bajo control judicial.
La decisión se conoció poco antes de las 15:00 horas locales. Sarkozy abandonó la cárcel de La Santé en París a bordo de su vehículo oficial, escoltado por agentes de seguridad. No ofreció declaraciones a la prensa.
A su salida, una gran cantidad de periodistas y fotógrafos lo esperaban, junto con algunos curiosos que capturaron el momento con sus teléfonos móviles.
Minutos después, Sarkozy llegó a su domicilio en el distrito XVI de París, donde también se desplegó un fuerte dispositivo mediático y policial.
Sarkozy, de 70 años, fue condenado a cinco años de prisión por corrupción y tráfico de influencias. Parte de la pena había sido suspendida. Su defensa solicitó la revisión de la medida, argumentando su colaboración con las autoridades.
La liberación de Sarkozy marca un nuevo capítulo en un proceso judicial que ha generado debate en Francia sobre la responsabilidad penal de los exmandatarios. Según analistas, esto podría impactar políticamente en los casos de corrupción en las altas esferas del poder.











