El Gobierno de México trasladó a 37 operadores de organizaciones criminales a Estados Unidos, considerados una amenaza para la seguridad nacional. Esta acción fue informada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
El traslado se realizó conforme a la Ley de Seguridad Nacional y en el marco de mecanismos de cooperación bilateral, respetando la soberanía mexicana. El Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó el traslado con el compromiso de no aplicar la pena de muerte.
Los criminales, previamente recluidos en centros penitenciarios federales como el Cefereso 1 “El Altiplano”, fueron transportados en aeronaves de las Fuerzas Armadas Mexicanas a varias ciudades estadounidenses, incluyendo Washington y Nueva York.
Este operativo es el tercero de su tipo durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. Con este, el gobierno ha enviado un total de 92 criminales de alto impacto a Estados Unidos.
García Harfuch declaró que estas personas “ya no podrán generar violencia en nuestro país”, lo que representa un golpe significativo a las estructuras del crimen organizado.
El traslado de estos individuos busca fortalecer la seguridad nacional y reducir la influencia de organizaciones criminales en México. La cooperación con Estados Unidos es clave en estos esfuerzos.
Las ciudades de destino para estos criminales fueron Washington, Houston, Nueva York, Pensilvania, San Antonio y San Diego, donde enfrentarán procesos judiciales.










