En 2025, México registró un récord en la importación de granos, con un incremento significativo en maíz, canola y soya. Las compras de maíz blanco aumentaron un 313%, mientras que el maíz amarillo se importó en 23.8 millones de toneladas.
Analistas del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) advirtieron sobre la creciente dependencia de México en mercados externos para abastecerse de granos. Esta situación se da en un contexto donde las importaciones de trigo, arroz y frijol disminuyeron, siendo el frijol el más afectado con una caída del 31.7%.
A pesar de la disminución en algunas importaciones, México prevé una cosecha de 26 millones de toneladas de maíz para 2026. Mientras tanto, Estados Unidos proyecta una producción récord y continúa siendo el principal proveedor de granos para México.
Por otro lado, las exportaciones agropecuarias mexicanas experimentaron una caída del 10.62%. Este descenso se atribuyó a los altos costos de insumos, problemas logísticos y la reducción de apoyos al campo.
Productos clave como el jitomate también vieron reducciones en sus exportaciones antes de la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos. Esta situación refleja los desafíos que enfrenta el sector agropecuario mexicano.
«La dependencia de importaciones y los problemas en exportaciones son preocupantes para la economía agrícola del país», señalaron analistas del GCMA.










