Guns N’ Roses ofrece noche de clásico e icónico rock y moda en México

9 noviembre, 2025

Cobijados por una brillante luna amarilla, Guns N’ Roses dieron la bienvenida a la jungla a los fans que se congregaron en el Estadio GNP para el regreso de la agrupación a la Ciudad de México.

El recinto estaba a reventar, como pocas veces se ha visto. Ni una grada vacía, y en el área de cancha no cabía ni una persona más. Al unísono, los asistentes entonaron “Welcome to the jungle” y “Bad obsession”.

El camarógrafo aprovechó cada oportunidad que tenía para captar en las pantallas los acordes de Slash, guitarrista del grupo, quién apareció portando su ya característico sombrero de copa.

Ligeras fallas con el micrófono del vocalista Axl Rose amenazaban con opacar el show, pero continuó cantando sin interrupciones. De vez en cuando sorprendía con un “gracias” en español, enloqueciendo a sus fans.

“¿Cómo están, motherfuckers?”,preguntó el cantante. Los acordes de Richard Fortus y Slash emocionaban a los verdaderos amantes del rock. En la zona de gradas, un joven los acompañaba con una guitarra imaginaria.

Los ídolos del rock se hicieron presentes por medio de covers, de Velvet Revolver, Wings y Black Sabbath, cuyo tema “Sabbath Bloody Sabbath” sonó mientras un fotografía del fallecido Ozzy Osbourne se proyectó en homenaje a su legado.

Axl Rose tomó el escenario como su propia pasarela, portando distintos cambios de ropa, desde chamarras de cuero, hasta playeras de cuadros, una chaqueta de mezclilla y una camisa negra con brillos que lo hacía lucir como un ídolo pop de los 80.

Slash no dejaba de hacer gala de sus dotes con la guitarra, incluyendo solos en cada una de las canciones. Sin embargo su talento no fue del agrado de todo el público.

Cerca de la medianoche, un niño pequeño que iba con sus padres comenzó a pedir a gritos que lo llevaran a casa, y justo antes de que sonaran “Sweet Child O’ Mine” y “November rain”, logró su cometido y la familia, cabizbaja, abandonó el lugar.

Axl deslumbró con un atuendo más, un saco dorado, al puro estilo de Rod Stewart, que portó hasta el cierre del show, con el tema “Paradise City”, un éxito de finales de los 80, perteneciente al disco “Appetite for Destruction”.

Fuente: oem.com.mx

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