La Ciudad de México declaró al danzón como Patrimonio Cultural Inmaterial en una ceremonia en el Zócalo. Omara Portuondo fue nombrada Madrina de Honor del evento, que reunió a miles de personas y numerosos músicos.
El anuncio se realizó durante el “Gran Baile de Danzón”, con la presencia de la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, y la secretaria de Cultura, Ana Francis Mor. También asistieron el embajador de Cuba y representantes de salones emblemáticos.
Clara Brugada destacó a Omara Portuondo como un “puente vivo” entre las tradiciones de México y Cuba. Resaltó que el danzón es parte de la identidad capitalina y binacional, uniendo la memoria cultural de ambos países.
La declaratoria reconoce al danzón como una práctica social llena de ritualidad y elegancia. Es una tradición sostenida por generaciones de bailadores y comunidades que mantienen viva esta expresión cultural.
La Secretaría de Cultura local enfatizó la responsabilidad de documentar y promover el danzón. Este género se mantiene vigente en salones, parques y plazas públicas, donde se baila regularmente.
La comunidad danzonera fue reconocida como el pilar de este patrimonio cultural. Su arraigo intergeneracional ha convertido al danzón en un símbolo de identidad y encuentro en la capital mexicana.











