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Una nieve para brindar por la paz

Una nieve para brindar por la paz

Por Arturo Soto Munguia

Decir que la esperanza muere al último en un estado donde la muerte campea libre y trágicamente por doquier es como mencionar la soga en la casa del ahorcado.

Pero si de algo sirve el acuerdo por la paz que se firmó ayer es para alimentar esa esperanza, antes de que también muera.

Después de lo plasmado aquí en el despacho de ayer sobre este tema, hay poco que escribir a casa respecto a la firma del convenio para el mando policial coordinado, conocido como Acuerdo por la paz, salvo esa gran expectativa que levanta en el sentido de que ahora sí habrá una respuesta institucional a la escalada violenta que sacude al estado y de manera muy especial y lamentable a Cajeme.

Antes de que se firmara el acuerdo en Hermosillo entre el gobernador del estado, las titulares de la secretaría de Seguridad Pública y la Fiscalía estatal, así como autoridades federales, ya se conocía de varias ejecuciones en aquel municipio del sur, y durante el día siguieron hasta alcanzar once víctimas de las balas del crimen organizado.

La tragedia no paró allí. Esa misma mañana se registró un hecho insólito en un juzgado de lo familiar, donde un hombre disparó contra un funcionario público, matándolo en el acto para posteriormente introducirse a una oficina y darse un balazo en la cabeza que terminó costándole la vida.

El crimen no tiene relación con la delincuencia, sino con rencillas familiares producto de un litigio por la custodia de los hijos del suicida, pero los hechos dejaron de manifiesto la vulnerabilidad institucional, los pobres o inexistentes protocolos de seguridad en los juzgados donde el hombre entró tranquilamente sin que el arma que portaba fuera detectada.

Al menos 11 asesinatos en una sola ciudad el mismo día son suficientes para documentar la gravedad del problema. Una lectura condescendiente sobre el tema sería que precisamente por ello es que las instituciones están coordinando acciones para abatir esos indicadores, pero el hecho cierto es que tal coordinación ya existía y para ello sesiona diariamente la llamada Mesa de Seguridad en la que participan autoridades de los tres órdenes de gobierno.

Se infiere que con este acuerdo habrán de mejorarse los trabajos en ese sentido, pero la gente ya está cansada de vivir con miedo en Ciudad Obregón y el valle del yaqui, pero también en otras regiones y municipios donde menudean las balaceras y los homicidios dolosos.

Tristemente los medios de comunicación hemos caído en la fúnebre dinámica de estar contando los muertos del día, pero es imposible voltear hacia otro lado cuando la cotidianidad en Sonora está siendo alterada tan violentamente.

La sociedad estará muy pendiente de lo que suceda en adelante con la implementación de este acuerdo, que fue presentado como la mejor ruta para transitar el camino de la pacificación y por el bien de todos, más vale que así sea y se comiencen a ver resultados a la brevedad.

Tienen razón quienes sostienen que el fenómeno de la violencia criminal no apareció súbitamente y tampoco se puede resolver en unos cuantos días, pero quienes asumieron hace un mes las riendas del estado vendieron la idea de que tenían la respuesta y es lo que la gente sigue esperando.

Porque la esperanza muere al último, pero de seguir así las cosas, si se permite la hipérbole, después de que caiga el último asesinado, la esperanza terminará suicidándose.

II

Mientras tanto el presidente de la República sigue divirtiéndose con chascarrillos, baladronadas y provocaciones. Realmente lo disfruta, atrincherado en Palacio Nacional, blindado por el aplauso y la obsecuencia en un foro para él solito, desde el cual hace reverberar sus palabras por todo el país, todo el día, todos los días.

Hace poco evitó acudir al senado para el acto de entrega de la medalla Belisario Domínguez a la maestra Ifigenia Martínez, “porque una senadora del bloque conservador está convocando a que se me falte al respeto”, asentó en una carta dirigida a la galardonada. No permitiría, dijo antes, que se manchara la investidura presidencial.

El presidente se ríe pero no se lleva, y a veces se lleva, pero no se aguanta.

“¿Y tu nieve de que la quieres?” es una frase que no está llamada al mármol de la historia, ni a acrisolar algún discurso trascendente. Es más bien una alocución coloquial de uso corriente entre secundarianos cándidos y juguetones.

Pero si viene desde la respetabilísima e inmaculada investidura presidencial suena jocosa, desata el aplauso de la parroquia de fieles y se replica masivamente en todos los medios de comunicación.

Con esa frase respondió el presidente a una presunta solicitud que hizo el alcalde de Hermosillo, Antonio Astiazarán, de seis mil millones de pesos requeridos para pavimentar la ciudad que gobierna.

La cifra rebasa con mucho el presupuesto de la capital de Sonora para todo el año, por lo que ciertamente suena desorbitada, pero en descargo hay que decir que el presidente partió de una premisa falsa. No fue el Toño quien la solicitó, sino Fermín González Gaxiola cuando fungió como alcalde interino en el relevo de Célida López, y lo hizo a partir de un estudio elaborado por el IMPLAN.

Pero bueno, las mañaneras no son para contabilizar las presuntas pifias y mentiras del presidente, solo las de sus adversarios. La palabra presidencial no admite réplica ni cotejo, solo el aplauso, la subyugación… y muchos memes.

Pero la investidura es la investidura y el alcalde de Hermosillo se habría visto mal si le responde de mal modo al presidente de la República. Astiazarán lo tomó por el lado amable, respondió que la nieve era bienvenida sobre todo si venía con una buena cantidad de recursos para la pavimentación y que él estaba dispuesto a poner la parte que le corresponde al ayuntamiento para ese fin.

Al final no pasó de una escaramuza verbal para el divertimiento colectivo y el afianzamiento de esa imagen del líder carismático, coloquial y dicharachero que cotidianamente consigue con éxito mantener a la opinión pública ocupada en sus dislates mientras el país avanza a pasos agigantados hacia su conversión en Dinamarca.

Iba a escribir Noruega, pero en ese peligroso y violento país un loco acaba de matar a cinco personas a flechazos, así que no sería justo tomarlo como modelo para el futuro de este México de fraternidad, amor, paz, prosperidad y abrazos, muchos abrazos.

III

Breve charla con el presidente del Congreso, Jacobo Mendoza a propósito de la reforma constitucional que entre otras cosas permitirá reestructurar el aparato administrativo del Poder Legislativo, un tema que trae nerviosos a muchos y muchas, unos porque deben despedirse de sus cargos, otros porque ya se les cansó el brazo de ensayar el ‘Sí, protesto’ de rigor.

Nos comenta el ex dirigente estatal de Morena que es posible que este mismo jueves se complete el voto aprobatorio en las dos terceras partes de los cabildos sonorenses, cuota requerida para darle cauce a la reforma.

De esa manera la próxima semana se estaría viendo lo relativo a las adecuaciones a la Ley Orgánica del Congreso y a partir de esa fecha comenzarían a operarse los cambios, así que no coman ansias.

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