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Reforma a la Ley 4 de la Unison. Episodio II. ¿La revancha?

Reforma a la Ley 4 de la Unison. Episodio II. ¿La revancha?

Por Arturo Soto Munguía

Académicos y estudiantes de la Universidad de Sonora entregaron ayer una propuesta de iniciativa para reformar la ley 4 que rige a la máxima casa de estudios desde octubre de1991, cuando fue impuesta en medio del rechazo de la comunidad universitaria. Si no me equivoco, fue la primera reforma que envió al Congreso del Estado el recién llegado gobernador Manlio Fabio Beltrones.

El rechazo se tradujo en un gran movimiento de protesta que tuvo su momento más álgido en abril de 1992 cuando la fuerza pública detuvo el avance de una marcha hacia Palacio de Gobierno, argumentando un incendio en ese inmueble. Esa marcha se originó luego de que estudiantes, trabajadores y académicos tomaron el edificio de rectoría, sacando casi en vilo al rector, Marco Antonio Valencia Arvizu.

La leyenda urbana cuenta que tal incendio no fue otra cosa que una pila de periódicos quemada en la secretaría de Gobierno para justificar la presencia de bomberos, ambulancias y policías. En la marcha fueron detenidos algunos estudiantes y hasta el dirigente urbano popular Eugenio “El Güero” Cossío, que fueron vejados en el Cereso. A El Güero le cortaron su blonda cabellera rizada y después de eso desapareció de la vida pública.

Para revertir la reforma, se realizó una marcha llamada “Del desierto al zócalo” que duró un par de meses, sin resultados favorables para los universitarios disidentes.

Hay un sinfín de historias en torno a ese movimiento, y no menos lecturas del mismo, sobre las que conviene volver con más detalles en próximas entregas.

Lo notable aquí es que de ese movimiento surgieron muchos de los líderes que se integraron después al PRD y hoy militan en Morena, entre ellos Carlos Minjarez Sosa, mismo que ayer entregó junto a otros, la propuesta citada, tanto en Oficialía de Partes del Congreso como a la coordinadora parlamentaria de Morena, Ernestina Castro.

Básicamente y a reserva de revisarla con detenimiento, la propuesta aparece orientada a reestablecer parte del marco legal que regía a la Unison en aquellos años: eliminar la Junta Universitaria (que sustituyó al Consejo Universitario, máximo órgano de gobierno en el que participaban autoridades, sindicatos y estudiantes representantes de cada escuela); abrir el proceso de elección de rector a toda la comunidad universitaria, y algo que aparece acorde a estos tiempos como impulsar la paridad de género y mejorar los mecanismos para transparentar el ejercicio presupuestal.

La propuesta ya se encuentra en la antesala del Congreso y en los próximos meses dará mucho de qué hablar, sobre todo porque muchos de los protagonistas que en aquellos años lucharon contra la Ley 4 hoy ocupan cargos de gobierno, de dirigencia partidista o legislativos, al igual que muchos de los promotores de dicha legislación, aunque en una correlación de fuerzas distinta.

II

Fue enfática la gobernadora Claudia Pavlovich al subrayar que la entrega de patrullas a las corporaciones policiacas municipales y a la PESP es sólo una parte de la estrategia contra el crimen y la delincuencia y a favor de la pacificación del estado.

La otra parte, no menos importante, es el trabajo de prevención y educación al seno de las familias, en las escuelas, en cada uno de los ámbitos de la vida en que socialicemos, para alejar sobre todo a los jóvenes de situaciones de riesgo, de relaciones peligrosas.

Y eso que lo acontecido ayer por rumbos del estadio Sonora no fue un asunto menor. La gobernadora entregó 52 patrullas a 33 municipios y cien más a la PESP.

Se trata de 122 pick ups doble cabina, 4X4 y de ocho cilindros, y otras treinta con esas mismas características, pero de seis cilindros. Vienen completamente equipadas y serán un gran apoyo para reforzar los trabajos de seguridad pública.

Los criterios para asignar estos vehículos a los ayuntamientos comienzan por el hecho de no estar registrados entre los que reciben apoyos del programa federal Fortaseg; el estado de fuerza con que cuenten y las condiciones de la unidades ya existentes, así como la incidencia delictiva.

Por cierto, la gobernadora aprovechó también para enviar un fuerte mensaje a propósito de recientes amenazas que desde el anonimato aparecieron en un puente de Hermosillo, y dijo que no se quedará cruzada de brazos ni se dejará intimidar ni a permanecer impasible ante las calumnias. Como se recordará, hace un par de semanas acudió ante la Fiscalía General para interponer la denuncia correspondiente.

III

 Aunque aparece al último en las encuestas que miden las preferencias de posibles candidatos a la gubernatura en 2021, el panista Ernesto “Kiko” Munro puede resultar la sorpresa en la contienda interna del PAN en ese camino.

Explicando, que es gerundio.

Desde hace un par de meses, el alcalde de Puerto Peñasco se encuentra recorriendo el estado con una campaña de promoción de ese destino turístico. Lo mismo visita Guaymas que Agua Prieta o Hermosillo.

En realidad, no se trata de una campaña de promoción turística, algo que no se le ocurrió durante su primer periodo como alcalde (recuerden que se reeligió en 2018), sino de una campaña de posicionamiento al interior del PAN, aprovechando no sólo los recursos públicos del municipio que gobierna, sino capitalizando su condición de hijo del dirigente estatal del blanquiazul, Ernesto Munro Palacio.

Difícilmente un dirigente o militante del PAN en los municipios, que aspire a cualquier candidatura o a aparecer en las listas de plurinominales, se atrevería a jugarle las contras al hijo del jefe del partido, o al menos a hacerle un vacío si le piden el favor de apoyar esta campaña mal disfrazada.

Las reglas no escritas en los partidos políticos son implacables e invariables en este tema. Y en el PAN saben operar muy bien eso.

Kiko Munro tiene además, tiempo de sobra y lo está aprovechando desde ahora.

Así que no descarten que en el camino, dejen con un palmo de narices a Antonio Astiazarán, mejor posicionado que Kiko en estos momentos, pero a quien un sector del PAN no ve con buenos ojos por su origen priista. De hecho, ni siquiera está afiliado al partido, aunque como candidato al senado en 2018, presume haber obtenido más votos que todos los candidatos del PAN a las diputaciones federales, juntos.

Por otro lado, el pre pre pre candidato que aparece incluso mejor posicionado que Astiazarán, Javier Gándara, acaba de meterle un buen calambre a la dirigencia estatal, perfilando una eventual alianza de facto con su primo Ernesto Gándara, del PRI, algo que levantó muchas cejas en la nomenklatura panista.

Una nomenklatura que sigue acatando las órdenes del jefe nato de ese partido en Sonora: Guillermo Padrés Elías a quien sin duda se le cuadran el dirigente estatal y los municipales, como “El Güero” Nieves en Hermosillo, y otros militantes con peso específico en el PAN.

Es temprano para adelantar vísperas, pero evidentemente ya se están acelerando los movimientos rumbo a la definición de candidaturas.

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