Los gobiernos de México, Colombia, España, Chile, Uruguay y Brasil condenaron la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro. Calificaron la acción como una violación del derecho internacional.
En una declaración conjunta, los países firmantes rechazaron cualquier operación unilateral que vulnere la soberanía de los Estados. Advirtieron sobre el riesgo que representa esta política exterior estadounidense para la estabilidad regional.
El comunicado no mencionó directamente a la administración de Donald Trump, pero denunció que las acciones militares ejecutadas unilateralmente violan la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado.
El pronunciamiento también hizo un llamado a la ONU y a organismos multilaterales para activar mecanismos que frenen la escalada de tensiones en la región. En paralelo, Trump insistió en su visión intervencionista durante una conversación con periodistas.
El presidente estadounidense ratificó su intención de enviar tropas a México para combatir a los cárteles del narcotráfico y lanzó amenazas contra Colombia, sugiriendo una operación similar a la de Venezuela. «Me suena bien», dijo Trump.
Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó categóricamente cualquier intervención extranjera. Atribuyó parte de la violencia en su país al flujo de armas desde EE.UU. y al consumo de drogas en territorio estadounidense.
Por su parte, el presidente colombiano Gustavo Petro calificó como ilegítimas las declaraciones de Trump, quien lo acusó de vínculos con el narcotráfico. Petro aseguró que Colombia ha realizado la mayor incautación de cocaína en la historia.
La presidenta Sheinbaum afirmó que conversó con el presidente español Pedro Sánchez y con Gustavo Petro para consensuar el posicionamiento conjunto en rechazo al ataque militar de EE.UU. contra Venezuela.










