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La pandemia, el valemadrismo, el conflicto

La pandemia, el valemadrismo, el conflicto

Por Arturo Soto Munguìa

Por si algo faltaba en el oscuro horizonte de esta pandemia que no tiene visos de terminar (ayer fue el segundo peor día, con 41 muertes y 410 nuevos contagios), los nubarrones del conflicto político amenazan con volverlo todo más dramático.

En mayo pasado, el gobierno federal prácticamente delegó en estados y municipios la gestión de la pandemia. Serían esas instancias las que determinarían los programas, tiempos y formas en que abordarían las tareas de prevención y atención, salvo en aquellos casos que requirieran la aprobación del Consejo de Salubridad General, presidido por el secretario federal Jorge Alcocer.

En estados como Sonora, Jalisco, Chihuahua, Nuevo Le√≥n entre otros, las medidas contra la pandemia se comenzaron a tomar desde antes, ante el pasmo del gobierno federal, desde donde se insist√≠a en que el virus no era todav√≠a una amenaza, Todav√≠a el 23 de marzo, el propio presidente de la Rep√ļblica llamaba a salir a realizar las actividades cotidianas con normalidad: ‚Äúyo les voy a decir cuando ya no salgan‚ÄĚ, advirti√≥ ese d√≠a.

Mientras tanto en esas entidades se suspend√≠an clases, se dise√Īaban planes para el cierre de negocios, suspensi√≥n de eventos masivos; se restring√≠a la circulaci√≥n vehicular y en algunos municipios se decretaban toques de queda, en otros se restring√≠a la venta de bebidas alcoh√≥licas‚Ķ

Todo de manera discrecional, en una especie de prueba y error que, a m√°s de tres meses ha dejado un saldo funesto.

La pandemia no cede y la prueba y el error parece ser el √ļnico m√©todo con que las autoridades de los tres niveles de gobierno buscan enfrentarla, en un contexto donde la ciudadan√≠a, salvo excepciones no ha puesto lo mejor de s√≠ para contribuir a romper la cadena de contagios.

Ayer, el Consejo Estatal de Salud (CES) acordó solicitar a las autoridades federales la restricción temporal de cruces no esenciales en la frontera con EEUU y el establecimiento de filtros para evitar visitas por actividades no indispensables, de personas procedentes del vecino país.

No terminaba de darse a conocer ese acuerdo cuando comenzaron a llegar las primeras imágenes de la garita en Nogales, con filas inmensas de vehículos ingresando a México en vísperas del 4 de julio, fecha que muchos norteamericanos y paisanos aprovechan para venir a México con fines recreativos.

Y esto se da justo cuando Arizona ha vuelto a endurecer medidas restrictivas de toda índole debido a un rebrote que sobrevino después de que en mayo pasado abrieran ciertas actividades comerciales, de culto, de recreación.

Frente al tropel de gente en las calles, es realmente poco lo que pueden hacer las autoridades, más allá de ver con desesperación cómo se van saturando los hospitales, encareciendo insumos y medicinas; diezmando el personal hospitalario.

Y como no hay una sola directriz que baje desde la federación a los municipios, mucho menos que tenga visos de transversalidad, cada nivel de gobierno hace lo que puede, con lo que tiene y eso genera conflictos.

Las restricciones a los cruces fronterizos cayeron como gancho al h√≠gado en el ayuntamiento de Puerto Pe√Īasco, donde en meses pasados endurecieron severamente las restricciones de movilidad, logrando bajar m√°s que en cualquier otro municipio los √≠ndices de contagio. El sacrificio fue enorme porque ese destino tur√≠stico depende b√°sicamente del flujo de visitantes, sobre todo de Norteam√©rica.

Hoy han solicitado al gobierno estatal la reconsideración del cierre parcial de la frontera para no afectar más su economía.

En Hermosillo, el cierre temprano de negocios no esenciales llevó a sus propietarios al filo de la quiebra y ya comenzaron a movilizarse y protestar exigiendo la reapertura, comprometiéndose a observar todas las medidas preventivas.

El Ayuntamiento acord√≥ condicionar la circulaci√≥n vehicular entre 6 de la tarde y 6 de la ma√Īana, lo que deriv√≥ en una sobreactividad en las otras 12 horas que se puede circular sin salvoconducto, aunque se entiende que ser√≠a tambi√©n para actividades esenciales, pero de nuevo la gente no hizo caso.

Despu√©s de dos semanas de esta medida, los contagios no solamente no bajaron. Ayer, el reporte fue de 178 casos, el n√ļmero m√°s alto en lo que va de la contingencia en la capital del estado.

El acuerdo que tom√≥ ayer el CES incluye la obligatoriedad del uso de cubrebocas y una solicitud al Congreso estatal para modificar la Ley de Tr√°nsito del estado para aprobar un programa del tipo ‚Äúhoy no circula‚ÄĚ.

La idea no es mala, pero se antoja una locura en una ciudad como Hermosillo, donde circulan m√°s de 100 mil autos ‚Äėchocolate‚Äô, sin placas, sin documentos que acrediten su legal estancia en el pa√≠s, lo que dificulta establecer criterios y mecanismos para incorporarlos a un programa como este, que adem√°s est√° pensado para implementarse en todo el estado, donde los ‚Äėchocolates‚Äô rebasan los 200 mil.

Las autoridades parecen estar dando palos de ciego en la gestión de la pandemia; la ciudadanía parece decidida a no hacer caso y el virus nos muestra sus filosos y letales dientes en una sonrisa macabra que se regocija en medio del desorden.

II

La semana pasada mencionamos que el tema del acuaférico en Hermosillo tendría en el Congreso del Estado su más infranqueable aduana. A esta fecha lo reiteramos.

El descubrimiento de que en el documento oficial por el cual se solicita al Congreso la aprobación de este proyecto y su esquema de financiamiento, aparece que dicha obra sí se alimentará con las aguas de la presa El Novillo, llevó a varios legisladores a adelantar un voto en contra.

Los gobernadores de los ocho pueblos yaquis a cerrar filas y manifestarse en contra. También revivió el Movimiento Ciudadano por el Agua, mejor conocido como No al Novillo.

Y ayer, el alcalde de Cajeme, Sergio Pablo Mariscal Alvarado difundi√≥ un fuerte posicionamiento en el que establece que uno de los pendientes heredados de gobiernos del pasado es la falta de alternativas de una pol√≠tica de m√°s agua. Haciendo caso omiso de instrucciones judiciales, se afect√≥ a Cajeme con m√°s de 50 millones de metros c√ļbicos, que se otorg√≥ para justificar acciones de la ilegal operaci√≥n del Acueducto Independencia.

‚ÄúPor ello, una de las grandes tareas ser√° renovar los proyectos de desalaci√≥n y el Plan Hidr√°ulico del Noroeste para garantizar el desarrollo equilibrado de las regiones y evitar que innecesariamente sigamos en la t√≥nica ilegal de quitar agua a una regi√≥n y a la etnia yaqui para d√°rsela a otra regi√≥n con la correspondiente afectaci√≥n ambiental, econ√≥mica y social, en particular del Valle del Yaqui y su poblaci√≥n. Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador y la cuarta transformaci√≥n tienen la palabra y seguros estamos de que dar√° un golpe de tim√≥n en este tema estrat√©gico en los d√≠as por venir‚ÄĚ, concluye.

El tema, pues, se está complicando, y va a poner a prueba la capacidad de cabildeo de la alcaldesa Célida López, ya no sólo ante naturales adversarios políticos, sino también con gente de su propio partido y algunos aliados, como el PT, cuyo coordinador parlamentario, el flamante Siri Salido adelantó su voto en contra.

Seguiremos informando.

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