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Fuga hacia adelante

Fuga hacia adelante

Por Arturo Soto Munguía

Sin duda la pandemia vino a descomponerlo todo.

De aquel optimismo desbordado, de aquel triunfalismo sobrado y bravucón asegurando que el coronavirus había caído como anillo al dedo para los propósitos de la cuarta transformación, no queda sino el desolado paisaje de la crisis, el desempleo, el cierre de empresas, los bolsillos de la hacienda pública casi vacíos y una cauda de muertos que ya rebasó los 40 mil según cifras oficiales que, como se sabe, no recogen el recuento real de las víctimas.

Como complemento, lo que parece una confirmación de la tesis de John Ackerman en el sentido de que la cuarta transformación es un gobierno de oposición, cualquier cosa que eso signifique.

Y lo que significa, creo, es el desdén por el abordaje de la gobernanza para centrar los esfuerzos en la descalificación de los enemigos reales o imaginarios; en el vertiginoso loop del activismo plazuelero donde lo importante es la fuga hacia adelante, la arenga encendida, el ajuste de cuentas con el pasado, la eterna campaña electoral.

La proverbial fuga hacia adelante. Cuando todo está perdido, qué más da, se apuesta el resto y que pase lo que tenga que pasar.

Pandemia, Lozoya, crimen organizado, consejeros del INE. Los temas más candentes de la agenda nacional se le están complicando demasiado al presidente de la República y como telón de fondo, aparece algo más que una falta de coordinación o una mala comunicación con sus secretarios y sus operadores.

El hombre que operó el tema del aeropuerto de Texcoco, Javier Jiménez Espriu ha presentado su renuncia y su destino se decidirá en los próximos días, pero detrás de esa dimisión hay una polvareda que involucra a la esposa del aún secretario de Comunicaciones y Transportes en los asuntos que eventualmente revelaría el hoy testigo protegido. Y la inconformidad del veterano funcionario por la decisión presidencial de mandar a los militares a administrar las aduanas.

La gestión de la pandemia del coronavirus se ha enredado de tal forma que el encargado de esa asignatura, Hugo López Gatell aparece cada vez más desgastado y en conflicto con los gobernadores y trae muy desconcertados a los alcaldes con su semáforo loco.

La ‘bomba’ de la detención de Emilio Lozoya Austin ha quedado, como bien dice un amigo, en una bomba yucateca; el presidente prácticamente regañó públicamente al secretario de Seguridad, Alfonso Durazo cuando éste no le pudo responder cuando le preguntó sobre la ubicación de Emilio Lozoya; el propio secretario de la Defensa Nacional, entró en contradicciones con Durazo.

Mientras el secretario de Seguridad afirmó que el publicitado video donde aparece un nutrido comando del Cártel Jalisco Nueva Generación era un montaje y se estaba analizando su autenticidad y temporalidad, el general secretario Luis Cresencio Sandoval confirmó que se trata de un grupo de élite de ese cártel, formado el año pasado.

John Ackerman, el enviado presidencial para operar el relevo de cuatro consejeros del INE fracasó en su intento y terminó enfrentado con una mayoría de los diputados de la coalición que encabeza Morena.

Algo raro está pasando en el gabinete, donde parecen jugar al teléfono descompuesto o cada quien se mueve según su propia agenda, si es que tienen agenda.

Decía el sabio Quino en voz de su mejor personaje, Mafalda: “No es cuestión de romper estructuras, sino de saber qué hacer con los pedazos”.

Los administradores de ese gran movimiento nacional que rompió algunas estructuras del viejo régimen parecen estar batallando demasiado para saber qué hacer con los pedazos.

II

En el ámbito local las cosas no pintan diferente. El recuento de los últimos días ha sido revelador.

Ciudad Obregón se encuentra materialmente sitiado. Por el sur, los transportistas mantienen un bloqueo carretero en protesta por la extorsión de que son objetos a manos de policías municipales en Cajeme y ¡por otro bloqueo!

El de los yaquis, inconformes por la intención de construir en Hermosillo un acuaférico que abastecería con agua de la presa El Novillo al norte de la capital. Pero a estas alturas ese tema ya quedó rebasado. La presidenta de la Primera Comisión de Hacienda en el Congreso local, Diana Platt, informó que la solicitud del ayuntamiento de Hermosillo para aprobar el mecanismo de financiamiento de esa obra fue sacado de la agenda legislativa.

Sin embargo los yaquis que están bloqueando la carretera federal 15 incorporaron a sus demandas el pago por servidumbre de paso por los acueductos que cruzan su nación: carretera, vías del ferrocarril, gasoducto, oleducto y hasta la fibra óptica de Telmex.

Mis contactos en la etnia informan que ayer estaban agendadas dos reuniones con representantes de la secretaría de Gobernación, la de Comunicaciones y Transportes, del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, de Sedatu y la Comisión Nacional de Vivienda, para atender las demandas de transportistas e indígenas.

Las reuniones se cancelaron porque los funcionarios no asistieron.

¿Quiénes son esos funcionarios?

El misterio es la respuesta. La estructura del gobierno federal en Sonora bien vale una apuesta para premiar a quien adivine a sus titulares.

Sé que el delegado de la Segob es Antonio Gallardo y su segundo de a bordo es Cervando Flores Castelo, mismos que no resuelven ni un crucigrama. De allí en fuera se intuye que son personajes que desde la hamaca y en su Smartphone, se la pasan checando si ya les cayó el depósito de la nómina quincenal.

Puedo equivocarme, desde luego, pero la acomedida lectora, el puntilloso lector siempre habrán de sacarme de mi error y decirme no sólo los nombres, sino las labores de estos funcionarios.

Pero esas no son las únicas congojas por las que pasa la 4T en Sonora. En el tema del acuaférico, la diputada Diana Platt adelantó que ese debate queda para mejor ocasión, por no haber condiciones, dadas las protestas de los yaquis, la oposición de los agricultores en Cajeme y los llamados a la reconsideración del alcalde de aquel municipio, Sergio Pablo Mariscal.

El tema se despresuriza, así sea tardíamente, porque como apuntamos, los yaquis ya ampliaron su pliego petitorio.

Pero eso no es todo. Diana Platt es, hasta donde se sabe, gente cercana a la alcaldesa de Hermosillo, Célida López, que está convencida de que el acuaférico habrá de servir para solucionar problemas de abasto a más de cien mil familias hermosillenses.

Este tema confrontó a los propios militantes de Morena, los que ocupan cargos públicos y los activistas oficiales y oficiosos que tienen su mirada puesta en 2021.

Pero no es el único. Ayer mismo se destrabó la dictaminación de la solicitud de juicio político contra la alcaldesa de Navojoa, Rosario Quintero Borbón. Y como adelantamos en este espacio, bastaba sólo un voto en la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, para darle trámite a este asunto.

Lo curioso es que el voto no vino del panista Eduardo Urbina, sino de la petista Magdalena Uribe, aliada de Morena. Así, dejó con la carabina al hombro a los morenistas de la comisión: El Pollo Castelo, Norberto Ortega y Griselda Soto.

Para darle trámite a este asunto se requerían cinco votos, y hasta un día antes tenían cuatro: dos de los priistas Nitzia Gradias y Jorge Villaescusa; Dolores del Río (MC) y Julio Alonso Montes Piña (PES).

En mi despacho anterior sostuve que bastaba con que Urbina se reincorporara a la comisión y votara a favor, pero evidentemente hubo una negociación importante para mantener a Urbina fuera del conflicto, y meter al tema a la petista Magdalena Uribe, que así le abre la puerta al juicio político contra su aliada (o presunta aliada, ya ni se sabe), la alcaldesa de Navojoa, que era panista pero fue candidata del PES y ahora apela a Morena para salvar el pellejo, pero no encuentra eco porque están más cerca los dientes que los parientes.

No es para menospreciar todo lo que pasa con la 4T en el ámbito nacional ni en el estatal.

Traen un bonito desmadre que tiene que ver con la incapacidad para resolver la doble tarea de interpretar la hazaña 2018 como partido y como movimiento. Pero además, la de resolver el enigma de ser gobierno o ser oposición. Y sobre todo, determinar quiénes siguen y quienes no, en la construcción del proyecto de nación lópezobradorista que ya rompió las estructuras, pero ahora no sabe qué hacer con los pedazos.

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