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AMLO y la 4T: 1 Año y subiendo

AMLO y la 4T: 1 Año y subiendo

Este lunes se cumple un año del arrollador triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las urnas y apenas 7 meses del arranque del nuevo gobierno, que se ha venido anunciando como un nuevo inicio para México, pero que arranca con titubeos y la sensación de que una cosa es el presidente y una muy distinta su gabinete y la mayor parte de su equipo.

Digamos que las transformaciones toman tiempo y que la profundidad planteada por López Obrador al respecto de su concepto de la Cuarta Transformación de México o 4T, se está llevando mucho en la planificación y la ejecución.

Por supuesto esa lentitud hace las delicias de la oposición, que se frota las manos, aunque habrá que anotar que de manera desafortunada, pues por más que buscan capitalizar un presunto sentimiento de descontento y desilusión respecto al nuevo régimen que ellos han creado y divulgan a través de sendas campañas en redes sociales, en especifico en Twitter y Facebook, nomás no logra permear en las calles, ni llegar a convertirse en movilizaciones significativas, si acaso las convocatorias de panistas y derechistas en contra de López Obrador suman a unos cuentos cientos de ciudadanos muy identificados con la reacción, lo que debería para empezar ponerlos a ellos a reflexionar.

El asunto es que a un año del triunfo de López Obrador, o bien a un año de la derrota tremenda que sufrieron el PRI y el PAN a manos del descontento ciudadano, la lección no parece haberse aprendido aún y en particular la derecha que en ocasiones encarna el panismo, pero que no necesariamente significa lo mismo que el Partido Acción Nacional, persiste en negación y no asume que el mensaje hace un año fue precisamente en contra del estado de privilegios, exclusión y violencia que ellos lanzaron como modo de gobernar al país.

Claro los electores rechazaron la cleptocracia vigente, la corrupción, el modelo económico de beneficio para unos cuantos y de que se jodan los demás y eso no lo captan los panistas, que siguen montados en su macho y en la cantaleta de tratar de desacreditar al nuevo régimen, en lugar de intentar sumar fuerzas en beneficio del país, lo que evidentemente tendrá un costo para ellos, que ya de manera reciente perdieron elecciones importantes en Baja California y Puebla, y todo indica que seguirán en esa ruta, simplemente porque su coraje por la derrota histórica no les permite ver más allá, no les aporta visión de estado y si los desnuda como un grupo de interés que no necesariamente está a favor del pueblo o de las mayorías.

Llama la atención claro la postura en contrasentido que ha asumido muchos priistas, en especifico la gobernadora de Sonora Claudia Pavlovich, pero muchos otros gobernadores y líderes del tricolor que entendieron el mensaje y decidieron aclimatarse y ser institucionales, trabajar con el nuevo régimen y buscar que López Obrador les contagie algo de su éxito, su estilo personal de hacer las cosas y de su enorme poder, porque López Obrador —aunque la derecha no lo quiera ver o entender— tiene un enorme poder a su favor, que es la legitimidad que le da el modo en que fue electo y el apoyo de la mayoría de mexicanos.

Justo este domingo se dio el abanderamiento de la Guardia Nacional, ese cuerpo policial que tendrá la labor de pacificar al país y trabajar en contra de la delincuencia y a favor de los ciudadanos.

Por supuesto por ahí anduvo la gobernadora Claudia Pavlovich en apoyo al trabajo del presidente y del secretario Alfonso Durazo Montaño, y es que no se trata de un asunto de grupos o partidos políticos, se trata del interés general de los mexicanos, porque en este barco llamado 4T vamos todos, y pretender festejar cada vez que se observa una posible avenida o un agujero en el casco, es la actitud más estúpida que yo he visto en algún político.

No se puede construir destruyendo, y eso es ley de vida.

Correspondencia a demiandu1@me.com

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